
- Correos mal gestionados, tareas duplicadas y falta de claridad en la comunicación son problemas que, aunque pequeños, impactan en los resultados mensuales.
- El costo de estas interrupciones, también considerados como errores en la operación, superan los 150 mil dólares por evento, de acuerdo con Ponemon Institute.
- Para Saskia de Winter Training, las empresas que entienden que estas fallas pueden escalar a crisis actúan a tiempo y evitan que el problema termine en pérdidas financieras.
A las 4 p.m. entra un correo con cambios. El archivo ya tiene otra versión. Dos equipos avanzan en lo mismo sin saberlo. Así empiezan los errores que aunque pequeños, ya están costando pérdidas financieras para las empresas.
En palabras de Saskia de Winter, socia fundadora y directora general de Saskia de Winter Training, firma de capacitación empresarial e individual, que este año celebra su 25 aniversario, “un error común en los directores generales y tomadores de decisiones es atender la crisis cuando ya explotó, en lugar de prevenirlo desde el origen, que casi siempre está en fallas operativas básicas como responsabilidades poco claras, tareas duplicadas, cambios que no se comunican y decisiones que se quedan en el aire.”
Errores de operación que, de acuerdo con Atlassian, cuestan en promedio 5,600 dólares por minuto de downtime. Una hora de inactividad equivale a pérdidas de, al menos, 336 mil dólares. El impacto crece en incidentes derivados de fallas no planificadas estas pueden superar los 150 mil dólares por evento, según datos de Ponemon Institute.
Cerrar los ojos ante la crisis no evita el daño
No atender las fallas cuando surgen rompe la comunicación, desordena los procesos y debilita la cultura interna. Las empresas que dejan crecer estos problemas y reaccionan tarde, pierden eficiencia. En cambio, las que los gestionan desde el origen protegen su operación. De hecho, organizaciones con una comunicación interna sólida pueden alcanzar hasta 25% más de productividad, McKinsey & Company.
No es reaccionar mejor, es detectar antes
Para los tomadores de decisión, el reto no es reaccionar mejor, sino detectar antes. De acuerdo con Saskia de Winter Training, algunas acciones concretas para lograrlo son:
- Empezar el día con un corte de pendientes: Revisar qué está detenido, qué depende de quién y qué decisión hace falta. Lo que no se atiende se vuelve urgencia después.
- Cerrar cada junta con acuerdos claros: Definir quién hace qué y para cuándo. Si no hay responsable y fecha, el tema queda abierto.
- Detectar y resolver un bloqueo al día: Elegir un problema que esté frenando al equipo y destrabarlo. Un bloqueo menos al día cambia la operación en semanas.
- Pedir retroalimentación al equipo: Preguntar qué les está haciendo perder tiempo o duplicar trabajo. Esa información es vital para la operación.
- Corroborar que la comunicación enviada haya sido entendida como se deseaba (este es uno de las mayores fuentes de conflictos)
“No hay crisis pequeñas cuando se trata de personas. Lo que inicia como un error en la operación puede terminar en desgaste y desconfianza dentro de los equipos. Atender estas señales no solo protege resultados, también sostiene la energía, la claridad y el compromiso de quienes hacen que la empresa funcione”, concluye Saskia de Winter.




