Kontigo levanta 20 mdd en ronda semilla y apuesta por construir “el banco más grande del mundo” sobre stablecoins
En un momento en el que muchos daban por cerrada la era dorada del fintech, la startup Kontigo acaba de enviar una señal en sentido contrario. La compañía, enfocada en servicios financieros basados en stablecoins para usuarios globales —con especial tracción en Latinoamérica— anunció el cierre de una ronda semilla por 20 millones de dólares para acelerar su expansión internacional.
“Acabamos de levantar una ronda semilla de 20 mdd para construir el banco más grande del mundo”, afirmó Jesús Castillo, cofundador y CEO de Kontigo, en un mensaje dirigido a la comunidad emprendedora y crypto-native.
Crecimiento acelerado con un equipo mínimo
Más allá del monto, lo que ha llamado la atención del ecosistema es la velocidad de ejecución de la compañía. En menos de 12 meses, Kontigo reporta haber superado:
- 30 millones de dólares en ingresos anuales,
- 1,000 millones de dólares en volumen de pagos,
- 1 millón de usuarios activos,
todo ello con un equipo de seis ingenieros y un diseñador. Según la empresa, esto la convierte en la stablecoin neobank de más rápido crecimiento a nivel global.
Una super app financiera sobre blockchain
Kontigo se posiciona como una super app financiera construida directamente sobre infraestructura blockchain, eliminando la dependencia de licencias bancarias país por país. Desde una sola plataforma, individuos y empresas pueden:
- Obtener 10% de rendimiento sobre dólares digitales,
- Usar una tarjeta de stablecoins con cashback en bitcoin,
- Activar una línea de crédito en USDT,
- Invertir en acciones estadounidenses tokenizadas,
- Abrir una cuenta internacional gratuita.
El enfoque, según Castillo, es deliberadamente pragmático: “No casinos, no jerga cripto. Solo personas normales que ni siquiera saben qué es USDC o USDT”.
Finanzas globales sin fronteras
El valor central de la propuesta está en los pagos transfronterizos instantáneos. Los usuarios conectan su banco local, tarjeta o método de pago y pueden mover dinero globalmente sin fricción, independientemente del corredor: Estados Unidos–LatAm, LatAm–Asia, Asia–Europa o Europa–África.
“Imaginen qué tan rápido habría crecido Revolut si no hubiera necesitado licencias bancarias individuales en cada país. Eso es Kontigo”, señaló Castillo, quien destaca que la compañía forma parte de Y Combinator (S24).
El blockchain como “banco”
A diferencia de los neobancos tradicionales, Kontigo subraya que no es un banco en el sentido regulatorio clásico. “Los servicios bancarios los ofrece la blockchain”, resume su fundador. La infraestructura —base de datos, backend y liquidación— corre 24/7, a una fracción del costo del sistema financiero tradicional y bajo un modelo abierto y permissionless.
La tesis es clara: usar USDC como reserva estable, bitcoin como activo de creación de riqueza y stablecoins locales para el gasto diario, una ecuación que, según la compañía, ya utilizan más de mil negocios y un millón de personas.
Respaldo de nombres clave del ecosistema
La ronda contó con el respaldo de figuras e instituciones influyentes del mundo tech y crypto, incluyendo socios de Y Combinator, Founders, Inc., HF0 Residency, Coinbase, Base, DST Global, Goodwater Capital, Soma Capital, Pioneer Fund, Alumni Ventures y diversos angel investors con trayectoria en infraestructura blockchain y fintech global.
Lectura de negocio
El caso de Kontigo refuerza una narrativa emergente: la siguiente ola del fintech no compite contra los bancos tradicionales, sino que los desintermedia por completo usando stablecoins como riel financiero global. En regiones con monedas volátiles, acceso limitado a banca internacional y altos costos de transferencia, el modelo encuentra una propuesta de valor inmediata.
“Algunos dijeron que la era fintech había terminado”, concluye Castillo. “Esto apenas está comenzando”.




