Tuux Mexikoo se certifica como Empresa B y refuerza su compromiso con las comunidades artesanales y el planeta
La empresa social Tuux Mexikoo, dedicada a la creación de piezas artesanales con alto valor cultural, ha obtenido recientemente la certificación como Empresa B, un reconocimiento internacional que valida su compromiso con altos estándares sociales, ambientales y de gobernanza. Esta certificación no solo representa un logro simbólico, sino que fortalece la misión con la que fue concebida la organización desde sus inicios: ir más allá del trabajo artesanal para construir un modelo de negocio con impacto real.
La noticia fue compartida por Tania Bustamante, cofundadora y CEO de Tuux Mexikoo, quien expresó que este reconocimiento reafirma una visión en la que cada decisión empresarial se toma con propósito, transparencia y enfoque en el bienestar colectivo. “Creamos piezas con un valor cultural enorme, pero con un compromiso empresarial aún mayor hacia las comunidades artesanales y nuestro planeta”, señaló.
Los resultados obtenidos en lo que va de 2024 son muestra clara de este enfoque. En primer lugar, el pago promedio a las artesanas y artesanos con los que colabora la marca ha sido 2.5 veces superior al salario mínimo, consolidando su compromiso con el comercio justo y condiciones laborales dignas. Además, a través de un fondo de ahorro colaborativo impulsado por la propia organización, se han reunido 150,000 pesos para financiar proyectos comunitarios que fortalecen las redes locales de producción y autonomía.
Para Tuux Mexikoo, ser parte del movimiento B significa integrar de manera activa criterios de impacto positivo en cada eslabón del proceso productivo, desde el diseño hasta la comercialización. Esta forma de operar busca demostrar que es posible construir un negocio rentable, competitivo y profundamente comprometido con la justicia social y la sostenibilidad ambiental.
La certificación como Empresa B es tanto un reconocimiento como una hoja de ruta. En palabras de Bustamante, estos logros son “la confirmación de que un modelo de negocio con propósito sí funciona y genera un cambio positivo real”.




