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De una pregunta sin respuesta a código que cualquiera puede correr: así nació OpenRelay

OpenRelay empezó como una pregunta incómoda: ¿por qué un comercio en América Latina tiene que pagar 3% por cada venta digital?

No encontré una respuesta buena. Así que empecé a escribir código.

La diferencia entre tener una pregunta y empezar un proyecto fue darme cuenta de algo concreto: ninguna de las opciones existentes está pensada desde aquí, ninguna pertenece a la comunidad que más la usa, y ninguna está diseñada para que algún día deje de necesitarte.

Stripe es una empresa. Mercado Pago es una empresa. Conekta es una empresa. Todas necesitan rentabilidad para sus inversionistas, y eso está bien — pero significa que el ecosistema entero depende de decisiones tomadas en consejos directivos a los que ningún comercio mexicano tiene acceso.

OpenRelay no es una empresa. Es un protocolo.

Qué es

Una red de enrutamiento de pagos de código abierto. Cualquier comercio puede aceptar pagos en USDC — la moneda digital atada uno a uno con el dólar — con comisiones que van de cero, si corre su propia infraestructura, a 0.05% si usa la red comunitaria.

Para dimensionarlo: cincuenta centavos por cada mil dólares procesados, contra los aproximadamente veintinueve dólares que cobra Stripe por el mismo volumen.

La diferencia más profunda no está en el precio. Está en quién opera la red. Cualquiera puede correr un nodo. Cualquiera puede integrar el SDK. Cualquiera puede contribuir al código. No hay un intermediario que pueda subir precios mañana, cerrar el grifo o ser absorbido por un competidor.

Sin token, sin promesas, sin atajos

En cripto, casi todo proyecto nuevo lanza un token y promete riqueza a los primeros adoptantes. OpenRelay no.

No voy a meter especulación al sistema. Si alguien opera un nodo de OpenRelay, gana USDC por trabajo real — no tokens cuyo valor depende de que llegue otra persona y compre después. Eso descarta a un cierto perfil de gente, sí. Pero también atrae al perfil correcto: operadores que quieren que la red funcione, no que su token suba.

El protocolo se distribuye bajo licencia Apache 2.0, la misma que usan Kubernetes y Apache Kafka. La fundación que lo mantiene se financia con el 20% de las comisiones de la red comunitaria. El otro 80% va directo a los operadores. Todo público, todo verificable on-chain.

No hay token. No hay ICO. Es Apache 2.0. Cualquiera puede usarlo, mejorarlo o ignorarlo.

Pagos para humanos y para máquinas

Hay una segunda apuesta menos obvia. OpenRelay soporta de forma nativa el protocolo x402, un estándar HTTP que permite a agentes de inteligencia artificial pagar de manera autónoma por servicios y datos. Cantidades tan pequeñas como un milésimo de dólar por petición.

Los modelos tradicionales no pueden hacer esto. No por mala voluntad, sino por estructura de costos: Stripe necesita un mínimo viable porque cada transacción tiene un costo fijo. OpenRelay no lo tiene. Si un agente de IA quiere consultar una API y pagar 0.001 dólares por respuesta, puede hacerlo.

Esa es infraestructura para la próxima década, no para la pasada.

Estado real

Hoy el proyecto está en testnet. Los contratos están desplegados en Base Sepolia. Los SDKs funcionan. El nodo bootstrap está vivo, registrado on-chain, respondiendo a peticiones HTTPS desde producción.

Falta muchísimo: auditoría externa de seguridad, primeros comercios reales corriendo en producción, una red de nodos comunitarios independientes, rampas fiat para que un comercio sin USDC pueda recibir pagos vía SPEI u Oxxo, dashboard completo para comercios.

Pero ya no es una idea. Es código que se puede ver y correr.

Por qué LATAM, por qué ahora

OpenRelay arranca con México como mercado de lanzamiento y España como segundo destino. El resto de la región — Argentina, Colombia, Chile — está en el horizonte cercano.

No voy a quitarle el negocio a Stripe en LATAM. Eso sería ingenuo, y honestamente, tampoco es la pelea que me interesa. Stripe es buenísimo en lo que hace.

Pero sí podemos construir algo paralelo. Algo abierto, de la comunidad, que sirva a la comunidad. Y dentro de cinco años, cuando la próxima generación de empresas hispanohablantes esté decidiendo sobre qué infraestructura construir, que tengan una opción más. Una que no requiera permiso.

Eso es lo que estoy intentando.

OpenRelay está en GitHub: github.com/lacasoft/openrelay. Apache 2.0. Si te interesa contribuir, correr un nodo, integrarlo en tu comercio o simplemente revisar el código, todo está ahí.

https://www.openrelay.site

Luis Campos

Soy un apasionado de las tecnologías, con gran capacidad de análisis, abstracción y resolución de problemas, amante de la innovación, la investigación, la mejora continua, comprometido y con gran capacidad de liderazgo, me enorgullezco de ser un mentor natural con un alto nivel de coaching y entendimiento del valor que da el capital humano, cuento con +10 años de experiencia en el área de TI, soy creativo y efectivo en mi trabajo.

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