OpenForests digitaliza el mercado de carbono de la Sierra Gorda para mejorar la trazabilidad
La empresa de tecnología y Grupo Ecológico Sierra Gorda desarrollaron un registro digital que conecta compensaciones de carbono con territorio, propietarios y transacciones dentro del programa Carbono Biodiverso.
En el mercado voluntario de carbono, una tonelada de carbono representa mucho más que un certificado. Detrás de cada compensación existen territorios, propietarios de tierras, ecosistemas y personas que participan en las actividades de conservación.
Hacer visible esa cadena es el objetivo de una colaboración entre OpenForests y Grupo Ecológico Sierra Gorda (GESG), que desde 2023 trabajan en la digitalización del programa Carbono Biodiverso, una iniciativa creada en 2011 para generar incentivos económicos destinados a la conservación y regeneración de los bosques de la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda, en Querétaro.
El proyecto busca convertir años de información y trabajo en territorio en un sistema digital que permita consultar, rastrear y verificar con mayor facilidad dónde se generan las compensaciones, qué superficies están involucradas y cómo se relacionan con las transacciones de carbono.
Llevar el carbono al territorio
La historia detrás del proyecto comienza décadas antes de que existiera la plataforma.
Grupo Ecológico Sierra Gorda nació en 1987 como una iniciativa de ciudadanos locales que buscaban responder al deterioro ambiental de la región. Lo que comenzó con actividades de educación ambiental y reforestación evolucionó hasta convertirse en una organización dedicada a combinar conservación, participación social y desarrollo económico en la Sierra Gorda.
Su fundadora y directora general, Martha “Pati” Ruiz Corzo, participó también en el proceso que llevó al decreto de la Sierra Gorda de Querétaro como área protegida en 1997.
Actualmente, alrededor de 70% de la tierra de la Sierra Gorda está en manos de pequeños propietarios, mientras que el 30% corresponde a superficie ejidal o comunal.
Antes de la implementación de Carbono Biodiverso, algunos propietarios dependían de actividades como agricultura de subsistencia, ramoneo, pastoreo o tala para obtener ingresos de sus terrenos.
El programa planteó un mecanismo diferente: generar incentivos económicos para conservar los bosques, vinculando la protección del territorio con un modelo de financiamiento basado en carbono.
El esquema evolucionó hasta contribuir, en 2021, a la creación del Sello Estatal de Bajas Emisiones de Carbono, desarrollado mediante una alianza entre GESG y la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado de Querétaro (SEDESU).
El mecanismo permite a empresas sujetas al impuesto estatal por emisiones directas de CO₂ reducir su base gravable mediante la compensación de toneladas de carbono provenientes de proyectos autorizados en el estado, entre ellos Carbono Biodiverso.
Con el crecimiento del programa surgió un nuevo desafío: contar con una infraestructura digital que permitiera gestionar y visualizar la información asociada a los terrenos y las compensaciones.
De décadas de conservación a datos digitales
Es aquí donde entra OpenForests, una empresa de tecnología fundada en 2011 por científicos, ingenieros y especialistas forestales con una premisa: para proteger la naturaleza es necesario poder medir y entender lo que ocurre en los ecosistemas.
La compañía desarrolla herramientas que combinan datos geoespaciales, imágenes satelitales, monitoreo ambiental y software para hacer visibles, medibles y verificables los impactos de proyectos de conservación y restauración.
Desde 2023, OpenForests y GESG trabajan en convertir la información acumulada durante años en un sistema digital capaz de organizar el componente territorial y financiero de Carbono Biodiverso.
El resultado es una plataforma que integra información sobre propietarios, hectáreas, tipos de vegetación, datos de carbono y registros del programa.
El sistema combina las funciones de un registro digital con un mapa interactivo que permite explorar las áreas vinculadas al programa.
Un mapa para seguir cada compensación
Uno de los componentes centrales es la emisión serializada de las compensaciones de carbono, que permite relacionar cada compensación con las áreas que forman parte del proyecto y con las transacciones correspondientes.
La intención es facilitar que compradores, auditores, socios y otros participantes puedan identificar con mayor claridad el origen de las compensaciones y seguir su relación con el territorio.
A través de explorer.land, la plataforma desarrollada por OpenForests, los usuarios pueden visualizar las áreas vinculadas al Programa Carbono Biodiverso y conocer los paisajes donde se desarrollan las actividades de conservación y restauración.
De esta manera, el financiamiento asociado al carbono puede conectarse con ubicaciones concretas de la Sierra Gorda.
La lógica es especialmente relevante en un mercado donde una compensación necesita poder identificarse y rastrearse para conocer qué se está adquiriendo, de dónde proviene y cómo se contabiliza.
La trazabilidad como infraestructura de confianza
La digitalización aborda uno de los retos del mercado de carbono: demostrar qué hay detrás de cada compensación.
Para los compradores y auditores, contar con información estructurada sobre el origen de las compensaciones puede facilitar procesos de revisión y seguimiento. También permite reducir el riesgo de que una misma compensación sea contabilizada más de una vez.
En el caso de Carbono Biodiverso, GESG ya contaba con una relación de largo plazo con los propietarios de las tierras y con un protocolo local respaldado por el gobierno. De acuerdo con la organización, 80% de los ingresos generados se destinan a los propietarios de los bosques.
La nueva infraestructura busca llevar ese modelo a una estructura digital que pueda escalar junto con el programa.
Esto también permite incorporar una dimensión adicional a la medición del impacto: no solamente cuánto carbono se captura o conserva, sino dónde ocurre la actividad, quién participa y cómo se distribuyen los beneficios económicos.
Tecnología para escalar la conservación
La colaboración entre OpenForests y GESG muestra cómo las herramientas digitales pueden convertirse en infraestructura para proyectos ambientales que necesitan administrar grandes cantidades de información territorial.
Para GESG, el registro digital permite transformar décadas de conocimiento y trabajo en campo en una estructura que puede consultarse, actualizarse y compartirse, además de facilitar la gestión de ventas y reportes relacionados con las reducciones de carbono.
Para OpenForests, representa la aplicación de su infraestructura tecnológica a un proyecto en el que carbono, biodiversidad, territorio y financiamiento están conectados.
En un mercado voluntario de carbono que demanda cada vez más información sobre la procedencia y el impacto de las compensaciones, la trazabilidad se convierte en una pieza de infraestructura.
En la Sierra Gorda, el objetivo es que cada unidad de carbono pueda relacionarse con un territorio concreto y, detrás de él, con las personas que hacen posible que esos bosques permanezcan en pie.




