Los valores corporativos fallan cuando cambian según el líder

- La cultura empresarial se define en las decisiones difíciles, no en los principios escritos en una pared.
- Los colaboradores que comprenden íntegramente lo que representa su empresa tienen 11.3 veces más probabilidades de sentirse parte de ella.
- Apolo 25 plantea que los valores son esenciales en las empresas en la medida en que sirven para orientar la forma en que actúan tanto los líderes como sus equipos.
Cuando los valores no guían las decisiones, cada líder impone sus propias reglas. En las empresas, esta falta de consistencia se traduce en áreas que operan con mensajes contradictorios y colaboradores que no saben qué conductas serán reconocidas o sancionadas.
“Las decisiones revelan cómo funciona realmente una empresa: si actúa con reglas compartidas o si cada situación termina resolviéndose según el poder de quien está en la sala. Cuando esto ocurre, los valores pierden capacidad para orientar la acción y el liderazgo también pierde credibilidad”, explica Jorge Sánchez, socio director de Apolo 25, consultora de comunicación 360° centrada en el usuario.
En Estados Unidos, 19% de los trabajadores afirma que su gerente le explicó con claridad cómo se relacionan los valores de la empresa con su trabajo, y solo 21% se siente conectado con la cultura de la organización. En contraste, quienes entienden qué representa su empresa y qué la distingue tienen 11.3 veces más probabilidades de sentirse parte de ella, de acuerdo con Gallup.
Los líderes son los encargados de que la toma de decisiones como: qué se reconoce, qué se corrige, cómo se resuelven los conflictos y qué pesa más cuando una meta entra en tensión con un principio de la organización esté permeada por los valores. Cuando las personas observan esa congruencia es más probable que califiquen la cultura de su empresa como excelente.
La ejecución marca la pauta
En palabras de Jorge Sanchez, “para conectar con los colaboradores primero es necesario querer hacerlo. Después hay que convertir esa intención en una estrategia, integrarla a la filosofía y a la cultura, y comprometerse con ejecutarla. Al mismo tiempo, escuchar a los colaboradores permite comprobar si existe congruencia entre lo que la organización declara y lo que ocurre en el día a día”.
Guía para identificar contradicciones
Para identificar si los valores orientan las decisiones en las organizaciones, Apolo 25 plantea cinco preguntas dirigidas a los equipos directivos y las áreas de talento:
- ¿Qué pesa más cuando se toman decisiones difíciles?
- ¿Qué conductas se alientan y cuáles no son aceptables?
- ¿Cómo se eligen los ascensos y nuevas oportunidades?
- ¿Qué pasa cuando un director contradice un valor de la empresa?
- ¿Importa más el dinero (ventas, clientes, rentabilidad) o los valores?
Las respuestas permiten identificar si los valores orientan la operación o son sólo retórica; también muestran dónde hace falta acompañar a los líderes o corregir prácticas.
“Los valores generan valor cuando dejan de ser declaraciones y comienzan a orientar las decisiones en todos los niveles, por encima de las jerarquías y los intereses individuales. Es entonces cuando la cultura alinea al equipo, da coherencia a la operación y facilita la ejecución. Así, la cultura deja de desayunarse a la estrategia y se convierte en el mecanismo que permite llevarla a la práctica”, concluye Sánchez.




