Las comunidades generan negocio, pero solo 11% de las organizaciones mide cuántas personas las abandonan
- Las comunidades influyen en la permanencia y la recomendación de una empresa; el punto ciego sigue siendo demostrar cuánto valor real tienen.
- De acuerdo con el reporte The State of Communities Report 2026 de MUTUO, la inversión avanza más rápido que la medición: 86% de las organizaciones mantuvo o aumentó su presupuesto, pero solo 38% vincula estos esfuerzos con ventas.
- Durante la presentación del reporte, realizada con el apoyo de Apolo 25, EU4IA, Group COCO y Sobremesa se abrió una conversación sobre cómo convertir la participación en relaciones sostenibles y resultados comprobables.
Las comunidades generan resultados para las empresas, pero la mayoría todavía no sabe cómo medirlos. Entre las organizaciones consultadas por MUTUO, 65% reporta que tienen un impacto verificable en el negocio y 70% percibe que las personas que participan en ellas mantienen una relación más duradera con la organización. Sin embargo, solo 11% mide formalmente cuántos miembros los abandonan.
“Las organizaciones reconocen que una comunidad puede generar permanencia y resultados. El problema es que buena parte de ese valor todavía se administra por percepción; mientras el impacto no se traduzca en indicadores, seguirá siendo tratado como una iniciativa complementaria y no como una capacidad del negocio”, señaló Santiago Espinosa, CEO y cofundador de MUTUO, consultora de diseño estratégico de comunidades con presencia en México, Perú y España.
Esta brecha es uno de los hallazgos de The State of Communities Report 2026, la primera edición del estudio elaborado a partir de respuestas de líderes empresariales de más de 65 organizaciones de 10 países de Iberoamérica, cuyas comunidades suman medio millón de personas, recabadas entre enero y marzo de este año.
Tecnología e IA: más capacidad operativa, pero no más vínculo
El reporte identificó al sector tecnológico como el más avanzado en medición, participación entre miembros y seguimiento de resultados. El 87% afirma que hay un impacto verificable de las comunidades en el negocio y 69% mantiene una interacción activa entre miembros. Aun así, ninguna señaló el sentido de pertenencia como una motivación para crear su comunidad, lo que muestra que el sector tecnológico la concibe y mide principalmente como una herramienta de negocio.
En tanto, el uso de inteligencia artificial (IA) también muestra hacia dónde se dirige la operación de las comunidades. El 62% la emplea para crear contenido y 42% para estrategia, mientras solo 9% la utiliza en moderación.
Su adopción tampoco se traduce en optimismo. El 42% está en desacuerdo con que la IA reducirá el ruido digital y devolverá tiempo para conectar, frente a 24% que sí tiene esa expectativa.
De audiencias rentadas a relaciones propias
Durante la presentación del estudio, el panel “Comunicación y Comunidad” planteó que depender de redes sociales y algoritmos permite ampliar el alcance, pero no necesariamente conocer a las personas ni construir una relación duradera con ellas. Verónica Heino (Group COCO, Miami), Joselyn Castro (Apolo 25), Jennifer Mundo (EU4IA) y Renata Soto (MUTUO) coincidieron en que llegar a una audiencia no equivale a influir en sus decisiones.
Dicha conversación moderada por Paola Barquet, sostuvo que el reto no es abandonar las plataformas, sino dejar de tratarlas como el único vínculo con clientes y usuarios. Para demostrar resultados, las organizaciones necesitan complementar las métricas de alcance con indicadores de permanencia y recomendación.
La relación entre confianza y negocio también fue abordada en el Fireside Chat en donde estuvo presente Marianne Springmühl, cofundadora de Volcano Summit y Volcano Capital, quien relató que tardó un año en reunir el primer millón de dólares para una red de inversión, pero logró levantar otro millón en tres semanas después de conectar con los aliados adecuados en Volcano Summit. El caso muestra cómo una comunidad puede reducir tiempos, movilizar capital y convertir relaciones en resultados.
“El siguiente paso es demostrar que la relación con los miembros de una comunidad puede mantenerse, medirse y generar resultados, incluso cuando cambien quienes la operan”, concluyó Espinosa.
Durante la presentación del reporte, realizada con el apoyo de Apolo 25, EU4IA, Group COCO y Sobremesa, también se anunció The State of Communities Summit 2027, que se celebrará en septiembre del próximo año en Ciudad de México y reunirá a organizaciones y profesionales de comunidades de Iberoamérica.




