Un viaje de Uber cambió el rumbo de este ingeniero. Cinco meses después lanzó una competencia que no cobra comisiones a los choferes
Todo empezó con una pregunta que cualquiera haría al subir a un automóvil.
—¿Cómo estás?
Pablo Mojarra Arvizu esperaba la típica respuesta de cortesía.
Pero el conductor decidió contestar con honestidad.
Mientras avanzaban de Toluca hacia la Ciudad de México, el chofer comenzó a hablar de algo que llevaba tiempo acumulando frustración.
“Uber y DiDi nos quitan un mundo de comisión. Apenas sale para la gasolina. Y todavía hay que pagar colegiaturas.”
Hasta ese momento, Pablo iba respondiendo correos electrónicos desde el asiento trasero.
Guardó el celular.
Quiso entender mejor.
—¿Cuánto les cobran de comisión?
La respuesta lo sorprendió.
“Cerca del 40%. A veces más, a veces menos.”
Para Pablo, ingeniero industrial egresado del Tecnológico de Monterrey, aquello sonaba difícil de justificar.
¿Cómo podía desaparecer casi la mitad del ingreso de quien realmente hacía el viaje?
Mientras el pasajero pagaba en México y el conductor trabajaba en México, una parte importante del dinero terminaba fuera del país.
Ese trayecto terminó en la Ciudad de México.
Pero la idea apenas comenzaba.
Cinco meses para construir una alternativa
Ese mismo día, Pablo empezó a desarrollar un prototipo.
No venía de la industria de la movilidad. Había trabajado como ingeniero de ventas en la industria manufacturera, también lideró ventas en una startup mexicana de hidratación deportiva y, años atrás, incluso dio clases particulares de tenis.
Pero había encontrado un problema que quería resolver.
Cinco meses después nació Lleno.
Una aplicación de transporte con una propuesta poco común en un mercado dominado por grandes plataformas internacionales.
No cobrar comisión por cada viaje.
¿Y entonces cómo gana dinero?
Mientras el modelo tradicional descuenta un porcentaje de cada viaje, Lleno decidió darle la vuelta a la ecuación.
El conductor conserva el 100% de lo que paga el pasajero.
La plataforma obtiene ingresos mediante una suscripción mensual de 100 pesos para los choferes.
Según la empresa, la inversión suele recuperarse desde el primer viaje del mes.
A partir de ahí, cada servicio representa ingresos íntegros para el conductor.
Eliminar la comisión también tiene otro efecto.
Al reducir el costo de intermediación, los pasajeros pueden acceder a tarifas más competitivas que las ofrecidas por otras plataformas.
Empezar por una ciudad, no por todo el país
En lugar de intentar conquistar México desde el primer día, Pablo eligió comenzar donde conoce mejor el mercado.
Hermosillo, Sonora.
Apenas cinco días después del lanzamiento, la plataforma reportó sus primeros resultados: más de 40 pasajeros registrados y siete conductores suscritos.
Puede parecer una cifra pequeña frente a los gigantes del sector.
Pero prácticamente todas las plataformas de movilidad comenzaron igual: validando un mercado local antes de pensar en escalar.
Una apuesta por un modelo distinto
Más allá de competir contra Uber o DiDi, Lleno pone sobre la mesa una pregunta interesante.
¿Qué pasaría si una plataforma digital dejara de monetizar cada transacción y, en cambio, cobrara una membresía fija?
Para el conductor, significa mayor certeza sobre sus ingresos.
Para el pasajero, potencialmente tarifas más bajas.
Y para la empresa, un modelo donde el crecimiento depende del número de conductores activos, no del porcentaje que logra retener en cada viaje.
Es una apuesta distinta en una industria acostumbrada a cobrar comisiones.
Una conversación que terminó convirtiéndose en una startup
Hay emprendedores que encuentran oportunidades analizando hojas de cálculo.
Otros las descubren leyendo reportes de mercado.
Pablo Mojarra encontró la suya durante un viaje de trabajo.
Bastó una conversación con un conductor para cuestionar un modelo que millones de personas daban por sentado.
Cinco meses después, esa conversación ya tenía nombre.
Lleno.
Y aunque todavía está dando sus primeros pasos, su propuesta es clara: demostrar que quizá la mejor forma de competir en la economía de plataformas no sea cobrar más… sino cobrar menos.




