Addi levanta US$86 millones pese a ser rentable y apuesta por la IA para acelerar su siguiente etapa de crecimiento
La fintech colombiana destinará los recursos a adquirir más clientes e impulsar su estrategia tecnológica, no a financiar créditos
En un momento en que muchas startups levantan capital para extender su pista de operación, Addi hizo exactamente lo contrario.
La fintech colombiana especializada en el modelo “compra ahora, paga después” (Buy Now, Pay Later) cerró una ronda Serie D por US$86 millones, aunque, según su propio director general, la empresa no necesitaba el dinero para continuar operando. La inversión fue liderada por Citius y BTG Pactual, con la participación de GIC y Monashees, y marca una de las mayores rondas de capital para una startup tecnológica colombiana en los últimos años.
“Esta es una ronda que no necesitábamos. La levantamos porque Citius se acercó a nosotros”, afirmó Santiago Suárez, cofundador y CEO de Addi. El directivo añadió que, gracias a la rentabilidad alcanzada y al ritmo de crecimiento del negocio, espera que esta sea la última ronda de capital de la compañía durante un largo periodo.
Crecer más rápido gracias a la inteligencia artificial
A diferencia de otras fintech de crédito, Addi no utilizará el nuevo capital para fondear préstamos. Esa necesidad ya está cubierta mediante líneas de deuda obtenidas con instituciones financieras internacionales.
En cambio, los recursos se destinarán a acelerar la adquisición de nuevos clientes y profundizar la inversión en tecnología e inteligencia artificial, dos áreas que la empresa considera clave para sostener su crecimiento.
Suárez asegura que la adopción de herramientas de IA ha transformado la productividad de los equipos de ingeniería y desarrollo de producto, permitiendo que la compañía escale operaciones sin incrementar significativamente su plantilla.
Según el ejecutivo, una ronda de este tamaño habría requerido entre US$200 millones y US$300 millones hace apenas tres años para alcanzar un impacto similar, debido a las ganancias de eficiencia que hoy ofrece la inteligencia artificial.
Actualmente, Addi mantiene una plantilla cercana a las 490 personas, pero espera más que duplicar el volumen de su negocio sin aumentar de manera relevante su número de colaboradores.
Una fintech que ya opera con números negros
Fundada en 2018 por Santiago Suárez, Daniel Vallejo y Elmer Ortega, Addi atiende actualmente a 5.5 millones de clientes y trabaja con 76,000 comercios aliados, distribuidos en 75,000 puntos de venta de 1,034 municipios colombianos.
La empresa espera colocar este año alrededor de 11 billones de pesos colombianos en créditos, más del doble del volumen registrado en 2025. Además, mantiene una cartera vencida superior a 90 días de apenas 1.1%, muy por debajo del promedio del sistema bancario colombiano, que ronda el 3.9%.
Ese desempeño financiero también se refleja en sus resultados. La fintech acumuló ocho trimestres consecutivos de utilidades y cerró 2025 con ganancias netas superiores a 27,000 millones de pesos colombianos, mientras que en el primer trimestre de 2026 reportó más de 25,000 millones de pesos de utilidad antes de impuestos.
Del BNPL a convertirse en un banco digital
Desde su fundación, Addi ha conseguido más de US$680 millones en compromisos de deuda y más de US$140 millones en capital de inversionistas como Andreessen Horowitz, GIC, Union Square Ventures y Monashees.
En abril también cerró una línea estructurada por US$150 millones, liderada por JP Morgan y Fasanara Capital, además de recibir autorización del regulador colombiano para operar como compañía de financiamiento, un paso que le permitirá captar depósitos, ofrecer cuentas de ahorro y ampliar su oferta de servicios financieros.
Aunque el crecimiento ha llevado a especulaciones sobre una eventual salida a bolsa, Suárez descartó que exista un calendario definido para ello. El foco, aseguró, seguirá siendo expandir la base de clientes, profundizar el uso de inteligencia artificial, fortalecer la rentabilidad y preparar una futura expansión internacional.
Con esta nueva ronda, Addi envía una señal poco común en el ecosistema latinoamericano: demostrar que una startup puede levantar capital no porque lo necesite para sobrevivir, sino porque busca acelerar una estrategia de crecimiento respaldada por un negocio que ya genera utilidades.




