Uber y R2 amplían programa de crédito para conductores y repartidores en México; ya han otorgado más de 18 mil préstamos
La economía independiente continúa convirtiéndose en uno de los principales laboratorios de innovación financiera en América Latina.
Uber y la fintech R2 anunciaron la expansión de su programa de préstamos integrados para conductores y repartidores en México, una iniciativa que busca facilitar el acceso a capital de trabajo a través de financiamiento digital disponible directamente desde la aplicación.
Desde su lanzamiento en México, Colombia y Perú, el programa ha otorgado más de 18,000 créditos en territorio mexicano, convirtiendo al país en el mercado con mayor adopción de la iniciativa y concentrando el 58% de todos los préstamos colocados en la región.
La propuesta responde a una necesidad recurrente entre millones de trabajadores independientes: acceder a financiamiento de forma rápida, flexible y sin los requisitos que tradicionalmente exigen las instituciones financieras.
Crédito integrado dentro de la plataforma
A diferencia de los modelos tradicionales de crédito, el programa opera completamente dentro de la aplicación de Uber para Conductor.
Los usuarios reciben ofertas preaprobadas con base en su historial de actividad dentro de la plataforma, eliminando procesos presenciales, trámites extensos o la necesidad de presentar documentación adicional.
Además, los pagos se realizan automáticamente a través de un porcentaje de las ganancias generadas por viajes o entregas, permitiendo que el esquema se adapte al flujo real de ingresos de cada persona.
“En Uber buscamos desarrollar herramientas que respondan a las necesidades reales de quienes utilizan la app para generar ganancias. Este programa permite que los conductores y repartidores accedan a opciones de financiamiento de manera sencilla y transparente, directamente desde la plataforma”, señaló Federico Chester, Director Regional de Desarrollo de Negocios para América Latina en Uber.
Financiamiento en cuestión de minutos
Uno de los principales diferenciadores del programa es la velocidad de acceso.
Según las compañías, el tiempo promedio entre la solicitud y la recepción del dinero se mide en minutos, permitiendo que conductores y repartidores puedan responder rápidamente a emergencias, gastos inesperados o inversiones relacionadas con su actividad económica.
A nivel regional, el programa mantiene más de USD $18 millones en líneas de crédito preaprobadas disponibles cada mes, mientras que el capital distribuido ya supera los USD $6.5 millones.
Los préstamos tienen un monto promedio cercano a los USD $200 y plazos de pago de entre cuatro y cinco meses.
México lidera la adopción regional
Los resultados observados en México muestran que este tipo de productos financieros están encontrando una demanda significativa dentro de la economía gig.
Uno de los indicadores más relevantes es la recurrencia: actualmente, el 50% de los créditos otorgados provienen de usuarios que ya habían utilizado el producto anteriormente.
La cifra sugiere que los usuarios no sólo están accediendo al financiamiento, sino incorporándolo como una herramienta recurrente para administrar su actividad económica.
“El éxito de este programa en México demuestra la enorme necesidad de financiamiento ágil y accesible para el sector independiente. En R2 estamos orgullosos de consolidar nuestra alianza con Uber y de demostrar el impacto que tiene conectar el capital digital directamente con quienes mueven la economía del día a día”, comentó Roger Larach, CEO y cofundador de R2.
De restaurantes a conductores y repartidores
La expansión también representa un nuevo capítulo en la relación entre ambas compañías.
La alianza comenzó en 2025 con el programa Financiamiento Uber Eats, diseñado para ofrecer capital de trabajo a restaurantes registrados en la plataforma.
Ahora, con la incorporación de conductores y repartidores, Uber y R2 amplían el alcance de su estrategia para construir un ecosistema financiero integrado que atienda a distintos participantes dentro de la economía digital.
La iniciativa refleja una tendencia cada vez más visible en América Latina: las plataformas tecnológicas están evolucionando más allá de su servicio principal para convertirse en canales de acceso a productos financieros personalizados.
En un contexto donde millones de trabajadores independientes continúan enfrentando barreras para acceder a crédito formal, modelos de embedded finance como este buscan aprovechar los datos transaccionales generados dentro de las plataformas para crear nuevas oportunidades de inclusión financiera.




