Xepelin asegura US$20 millones en una ronda puente liderada por Nazca Ventures para reforzar su crecimiento regional
La fintech latinoamericana Xepelin cerró una ronda de financiamiento puente por US$20 millones, liderada por Nazca Ventures, en una operación que busca fortalecer su posición financiera y dar continuidad a su estrategia de expansión en la región.
La transacción se estructuró como una bridge round, con la participación de inversionistas existentes y nuevos aliados estratégicos, y se da en un contexto de mayor cautela en el mercado de capital de riesgo para fintechs, particularmente aquellas enfocadas en crédito y soluciones financieras B2B.
De acuerdo con información del mercado, la ronda se realizó con una valuación inferior a la de su levantamiento anterior, con una caída cercana al 40%, reflejando el ajuste generalizado que ha vivido el sector fintech en América Latina durante los últimos 18 meses. Lejos de interpretarse como un retroceso operativo, el ajuste responde a nuevas referencias de riesgo, rentabilidad y disciplina financiera exigidas por los inversionistas.
Fundada en Chile, Xepelin se ha posicionado como una plataforma integral de servicios financieros para empresas, combinando pagos, financiamiento y gestión financiera, con operaciones en distintos mercados de la región. Los recursos obtenidos se destinarán principalmente a reforzar el balance, optimizar la operación y continuar invirtiendo en producto y tecnología, más que a una expansión agresiva.
Nazca Ventures, fondo mexicano con un portafolio activo en fintech y software empresarial, refuerza con esta inversión su tesis de apoyar compañías con fundamentos sólidos y capacidad de adaptación en ciclos de mercado más exigentes. La firma ha sido particularmente activa en respaldar empresas que priorizan eficiencia operativa y generación de valor sostenible.
La ronda de Xepelin se suma a una tendencia creciente en el ecosistema latinoamericano, donde startups en etapas de crecimiento están optando por financiamientos puente para extender su runway, recalibrar valuaciones y prepararse para futuras rondas en condiciones de mercado más favorables.
En un entorno donde el capital es más selectivo, operaciones como esta confirman que los inversionistas siguen apostando por modelos con tracción, clientes activos y propuestas claras de valor, incluso si eso implica ajustar expectativas frente a los años de mayor exuberancia del venture capital.



