En corto con Pedro Castillo: Impulsando causas sociales para mejorar la calidad de vida de las personas
Pedro Castillo es un ingeniero industrial con una destacada trayectoria en el ámbito de la filantropía estratégica y la inversión social. A lo largo de su carrera, ha fusionado su formación académica con una profunda vocación por el servicio social, desempeñándose en diversas organizaciones clave en el ecosistema. Desde su participación en la Fundación Teletón México hasta sus posteriores roles clave en organizaciones como Un Kilo de Ayuda (UKA) o el Pacto por la Primera Infancia, siempre poniendo su enfoque en el desarrollo integral de las personas menos favorecidas, con una fuerte inclinación al desarrollo de los niños y niñas del país.
Su compromiso con las causas sociales se refleja en su labor como Director de Inversión Social en Promotora Social México (PSM), donde impulsa iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de comunidades vulnerables. Con más de 20 años de experiencia en el sector, Pedro ha sido un pionero en el impulso de un ecosistema de filantropía de riesgo y emprendimiento social en México, promoviendo la colaboración entre diferentes actores para maximizar el impacto social.
Pedro también ha sido parte fundamental para la creación y arranque de varias organizaciones como ANDE México, la Alianza para la Inversión de Impacto en México, Mass Challenge México, Latimpacto y Sistema B México, donde colaboró en la promoción de prácticas de inversión con impacto positivo y de impulso a emprendimientos que no solamente buscaran el retorno financiero, sino también su impacto social. Su enfoque estratégico y su capacidad para establecer alianzas han sido esenciales para el crecimiento de estas iniciativas, así como para la articulación de proyectos que abordan problemáticas sociales urgentes en el país.
Con una trayectoria que combina la experiencia en ONG con la gestión en un Family Office, Pedro se encuentra en una posición única para guiar la inversión social en México. En esta entrevista, exploraremos su visión sobre el impacto social, su labor en Promotora Social México y los retos y oportunidades que enfrenta el sector de la inversión social en la actualidad.
Preguntas de la entrevista:
- Pedro, cuéntanos sobre tu rol como Director de Inversión Social en Promotora Social México. ¿Qué te motiva a liderar esta línea estratégica y cuáles son tus objetivos a corto y largo plazo?
PC: Sin duda lo que más me motiva es el impacto social y las vidas que podemos cambiar en esta nueva área de Inversión Social, particularmente en los 5 sectores que nos queremos enfocar, 1a infancia, Salud, Educación, jóvenes y emprendimiento social.
El objetivo #1 es tener una comprensión sistémica de estos 5 sectores, normalmente se quieren implementar soluciones que, aunque muy buenas, no mueven todo el sistema, entonces primero hay que entender cuáles son los puntos de palanca de cada uno de estos sectores y enfocarnos ahí, eso toma un poco de tiempo y no se puede hacer en el escritorio, hay que salir a entender con mayor profundidad e identificar con certeza esos puntos de palanca donde vamos a estar invirtiendo.
Estoy también enfocado y motivado por formar un equipo ganador.
- ¿Cómo ha influido tu experiencia previa en organizaciones como Un Kilo de Ayuda y Fundación Teletón en tu enfoque actual para apoyar causas y fundaciones desde Promotora Social México?
PC: Recientemente se llevó a cabo el Teletón 2024 y resulta muy gratificante ver como Fundación Teletón ha logrado construir el Sistema de Centros de Rehabilitación Infantil Pediátrico más grande del mundo, con 26 CRITs en México, y operaciones en Estados Unidos a través de TeletonUSA. A mí me tocó estar desde su inicio; cocrear con sus líderes – empezando por Fernando Landeros – ese proyecto; y formar parte de su equipo cuando la organización era aún pequeña y no tenía en operación ningún CRIT. Es por eso que, para mí, esa experiencia fue increíble y sin duda me marcó para toda la vida.
Posteriormente, mi trabajo en UKA, enfocado en el desarrollo infantil temprano, y todo lo que se tuvo que transitar para llevar a la organización a donde está ahorita, con gran reconocimiento y un gran expertise en materia de primera financia, logró terminar de enamorarme de este sector, que es una maravilla por la eficiencia del retorno económico y del retorno social que genera en cualquier país.
Es increíble que desde Promotora estemos buscando impulsar el sector de la primera infancia, y que resulte un tema tan prioritario.
- ¿Qué criterios utilizas para evaluar proyectos y determinar si se realiza una inversión social? ¿Cuáles son los factores más importantes que consideras en este proceso?
PC: Yo te diría que primero es el liderazgo, el equipo. Nosotros trabajamos en ambas líneas de Promotora – tanto en inversión de impacto como en inversión social – con los líderes y emprendedores sociales. Entonces, de las primeras cosas que uno se fija es quiénes son los emprendedores, qué motivaciones tienen, qué tan dispuestos están en dejar todo con el objetivo de que las cosas sucedan.
El segundo sería el impacto potencial, la innovación y la capacidad de escala que tiene la iniciativa o proyecto, y también el enfoque en la generación de cambio sistémico, la capacidad de colaboración y de aprender de otras organizaciones y otras iniciativas. Y por último el tema de la sostenibilidad, al tratar de generar mecanismos que permitan escalar
- En términos de inversión social, ¿qué causas o sectores consideras prioritarios en tu tesis de inversión? ¿Por qué estos en particular?
PC: Nosotros trabajamos en PSM con un mapa de sectores con énfasis en: primera infancia, por el retorno económico y social tan grande que tiene; salud, sin ella y su acceso es difícil que las personas logren avanzar; educación, pues es la base para el desarrollo pleno; jóvenes, pues consideramos que apoyarlos y ofrecerles oportunidades para un desarrollo pleno es muy importante, abordando todas las aristas que tiene desde desarrollo económico, prevención de adicciones, empleabilidad, entre otros; y emprendimiento social, como te decía nosotros trabajamos con emprendedores sociales todo el tiempo y sabemos lo importante que es que existan este tipo de líderes que trabajan para generar cambios sociales.
- Además de capital, ¿qué otros tipos de apoyo ofrece Promotora Social México a las organizaciones del portafolio de inversión social? ¿Cómo aseguran que este apoyo sea efectivo?
PC: Para el caso específico del portafolio de Inversión Social de PSM, yo te diría que son dos: apoyarlos con mecanismos de recaudación y apoyarlos en el desarrollo y monitoreo de su estrategia y planes anuales.
- Has estado involucrado en varias iniciativas importantes como Sistema B y la Alianza para la Inversión de Impacto. ¿Qué lecciones has aprendido de estas experiencias y cómo han impactado tu trabajo en Promotora Social México?
PC: En cuanto a lecciones, la primera sería la importancia de buscar la sustentabilidad en las iniciativas, y lo he logrado ver desde organizaciones como Sistema B o la Alianza por la Inversión de Impacto. Podemos servir como punta de lanza y sobre la marcha ir viendo como fondeas la iniciativa o vas invitando otros actores y está bien, pero genera un poco de desgaste. Un aprendizaje diría que se debe tratar de fondear por lo menos para un par de años cualquier iniciativa, para poder tener margen de maniobra y de ejecución y así, poder demostrar la propuesta de valor para todos los financiadores.
La segunda es la gobernanza, debe existir un orden y que el Consejo esté involucrado y realmente activo, para que no se vuelva la iniciativa de una sola persona, sino un proyecto de impacto colaborativo.
- Desde tu perspectiva, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta el sector de la inversión social en México y cómo se pueden superar?
PC: El primero sin duda la colaboración. Todos queremos hacer una diferencia y transformar las realidades en México y en todos los países, y a veces nos cuesta un poco colaborar. Se tiene la apertura y la disposición para hacerlo, pero actualmente sigue pareciéndome un reto importante el colaborar más y saber desdibujarnos para dibujar algo más grande la individualidad y pasar a un colectivo. Segundo consideraría la cooperación con el gobierno, pues a veces llega a percibir la labor de la sociedad civil con un poco de escepticismo, pero es fuerte, organizada, tiene personas increíbles con muchísima experiencia, hay recursos disponibles, y el gobierno podría aprovechar para solucionar las problemáticas más importantes de cualquier país en vez de quedárselas solas.
Tercero, una mayor inversión social, a veces los presupuestos que se destinan para la solución de problemas sociales, por lo menos desde el sector privado, son presupuestos para filantropía o algunos remanentes de las utilidades
Cuarto reto, yo considero también la confianza de la sociedad civil en el sector de inversión social, pues en el caso específico de México, muchas veces somos desconfiados del trabajo de las organizaciones.
- En tu experiencia, ¿cómo ha evolucionado la filantropía de riesgo y la inversión de impacto en México en los últimos años? ¿Qué tendencias observas?
PC: Sin duda ha evolucionado, pues antes no había un ecosistema de inversión de impacto, hay innovación social, hay muchas fundaciones. Ha habido también una evolución importante en los donantes, que avanzamos de una filantropía mucho más tradicional a algo más sofisticado, confiando más.
Creo que todavía falta mucho, sin duda, pero por lo menos nosotros en PSM estamos tratando de impulsar una tendencia que se conoce como Trust-Based Philanthropy, que es esta manera de hacer filantropía confiando en los equipos y en los emprendedores, con procesos de ‘due diligence’ bien hechos, pero también ágiles, y sobre todo enfocarse en que las soluciones se ejecuten y no estén los equipos todo el tiempo reportando resultados, sino ejecutando.
- ¿Cuáles son los próximos pasos en tu carrera y en la evolución de la inversión social en México? ¿Tienes alguna meta o proyecto en mente que te gustaría compartir?
PC: Sin duda el primer paso es comprender con mucha más profundidad y claridad los cinco sistemas que mencionaba – primera infancia, salud, educación, jóvenes y emprendimiento social -, comprender cuáles son los puntos de palanca de cada uno y trabajar para moverlos. Esa sería la meta en el corto y mediano plazo, porque mover un sistema no es algo tan fácil, por lo menos toma entre 5 y 10 años, si no es que más. El sector de inversión social tenemos muchos retos a trabajar.
En el corto plazo, hablando como área de PSM, esperemos estar lanzando iniciativas en cada uno de estos sectores, de la mano con otros actores, por supuesto, porque es un tema de trabajo colectivo.
- Para aquellos emprendedores e inversionistas interesados en el impacto social, ¿qué consejos les darías para involucrarse en el ecosistema de inversión social en México?
PC: Lo primero es que lo vean no como un uso para el tiempo que les sobra de un sábado en la mañana, sino que lo perciban como algo que tiene que hacerse de manera profesional, bien hecho. Es importante generar recursos de cualquier actividad legítima, como producir refrescos, pero que más importante que transformar el sector educativo, el sector salud o la primera infancia.
Debemos entender que esas cosas no pueden hacerse dedicándole pocos recursos o el tiempo que nos sobra, el sector de inversión social debe atraer inversión, talento. Es muy satisfactorio y retador el poder dedicar su talento a contribuir en estas causas.




